IA en el aula: apuntes desde adentro

Hace unos meses obtuve una beca de Santander Open Academy para tomar el curso Inteligencia Artificial para Docentes en CENTRO — una de las escuelas de diseño y artes más activas del país. El curso cubría IA generativa aplicada a texto e imagen, en formato mixto: sesiones presenciales y trabajo a distancia.

Lo que me llevé no fue solo un repertorio de herramientas nuevas. Fue una pregunta que no deja de rebotar: ¿qué pasa con la enseñanza de las artes visuales cuando los estudiantes ya tienen acceso a máquinas que generan imágenes en segundos?

Mi respuesta, por ahora, es que la IA no sustituye el proceso creativo — lo presiona. Obliga a preguntarse qué es lo que realmente estamos enseñando cuando enseñamos a crear: ¿el resultado, o el criterio para evaluarlo? ¿La técnica, o la decisión de usarla?

Integrar estas herramientas en el aula no es una actualización de software. Es una conversación sobre qué significa hacer algo con intención, con contexto, con voz propia. Y esa conversación, en un salón lleno de gente que está aprendiendo a ver, se pone muy buena.